Imagina la escena: llevas meses esperando tus vacaciones, coges el avión… y al segundo día caes con fiebre, un esguince o cualquier percance que acaba en baja médica. ¿Adiós a las vacaciones? No. Y esta semana lo he explicado en La Vanguardia.

¿Qué dice exactamente la ley?

Si durante tus vacaciones te dan una baja médica, no pierdes esos días. Tienes derecho a disfrutarlos más adelante, cuando te recuperes, aunque para entonces ya haya terminado el año. El único límite es que no pasen más de 18 meses desde el final del año en que se generaron.

Para la ley, vacaciones y baja son cosas distintas: las vacaciones son para descansar, y una baja no lo es. Por eso no pueden solaparse.

Dos consejos prácticos

Guarda siempre el parte médico y comunica la baja a tu empresa cuanto antes. Esa es tu prueba.

En «El otro lado de la ley» me gusta traducir el derecho a un idioma que todos entendamos, porque conocer tus derechos es el primer paso para poder ejercerlos. Si tienes dudas, escríbeme.

Puedes leer el reportaje completo en La Vanguardia aquí: Antonio Sánchez, abogado laboralista, en La Vanguardia.


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